Euroconstruct prevé una extensión de la crisis hacia la construcción no residencial

La conferencia de invierno de Euroconstruct recientemente celebrada en Bruselas ha sacado a la luz los informes sobre la situación actual y futura del los mercados de la construcción en Europa. En el caso de España, el informe elaborado por el ITeC anuncia que el impacto de la crisis está “contaminando” también a la edificación no residencial y a la ingeniería civil y prevé que la producción del sector seguirá en descenso durante 2009.

Por Construarea.com - 19/12/2008

Presentación del informe Euroconstruct por parte del ITeC

Para la economía española, muy dependiente de la financiación y que ha acumulado un fuerte endeudamiento tanto de familias como de empresas, la interrupción de los flujos de préstamos ha repercutido de una manera muy directa en la economía real, a todos los niveles: consumo, inversión, empleo. La economía del país entra en recesión y se sospecha que la recuperación no va a llegar pronto ni va a ser contundente.

Si en un principio se creía que el impacto de la crisis financiera en España sobre el sector construcción iba a circunscribirse solamente a los mercados de la vivienda, en estos momentos se constata que está contaminando también a la edificación no residencial y a la ingeniería civil. La producción del conjunto de la construcción se encamina a un mínimo de dos años de descensos consecutivos –2008 y 2009– a razón de un -15% anual. Semejante reajuste tendría que ser suficiente para recolocar al sector construcción español a unos niveles más acordes con los de un país que sufre particularmente las consecuencias de la crisis, en el que es inevitable que la construcción pierda posiciones en las prioridades del gasto público y privado.



La edificación de vivienda de nueva planta acentúa su crisis. Por una parte, la falta de financiación está reduciendo a la mínima expresión el mercado de compraventa y la puesta en marcha de nuevas promociones. Por otra, el volumen de stock de vivienda por colocar está tomando dimensiones preocupantes, mayores incluso de lo que se preveía, puesto que contra pronóstico en el 2008 se están finalizando toda una serie de proyectos que se creía iban a ser pospuestos o suspendidos.
El reajuste de precios de la vivienda se está produciendo de manera relativamente ordenada, si bien se continúa sin ver donde puede acabar su recorrido. Por tanto, en un contexto de alta oferta y una demanda muy retraída bajo el peso de las circunstancias, no se puede esperar otra cosa que un severo retroceso de la producción. Este informe plantea, en números redondos, que el 2009 puede situar el listón de la producción un 50% por debajo del 2007.

En la edificación no residencial a principios de año todavía era posible ver como convivían mercados en los que reinaba un relativo buen clima (oficinas) con otros en donde se empezaba a sentir la crisis (construcción comercial, ocio). En pocos meses han ido desapareciendo esos nichos de mercado menos vulnerables a la crisis, y el panorama se ha vuelto manifiestamente recesivo para lo que queda del 2008 y para el 2009. Comparando el 2007 y el 2009, el reajuste es del -15%: significativo pero mucho menor que en el caso del residencial, donde la situación de salida era mucho más anómala.

Por último, en ingeniería civil la licitación no se ha recuperado tras los vaivenes electorales y se plantean serias dudas al respecto de la auténtica capacidad del gobierno para corregir la situación, ahora que se reduce a ojos vista su margen de maniobra presupuestario. Además, la crisis financiera también se está erigiendo como un obstáculo tangible a la hora de poner en marcha proyectos licitados que requieren que el contratista se provea de financiación hasta el momento de liquidarlos con la administración. Por todo ello se plantea ahora un escenario recesivo para la ingeniería civil en España, si bien en menor medida que para la edificación: concretamente se espera una caída 2007-2009 del -9%. Se confía que la inversión en infraestructuras recupere su habitual protagonismo tan pronto como las circunstancias macroeconómicas lo permitan, de ahí que no se descarte que en el 2010 y el 2011 se pueda volver a crecer a ritmos superiores a los del PIB.

Perspectiva de los materiales de construcción
El impacto de la crisis sobre la industria de materiales de construcción es muy significativo, pero dista mucho de ser el mismo en los diferentes sectores de materiales. Como ilustración del fenómeno, reproducimos aquí algunas de las conclusiones que se desprenden de un reciente estudio del iMat-Centro Tecnológico de la Construcción en el cual ha participado también el ITeC.

Dicho estudio ha examinado los mercados más representativos dentro del espectro de los materiales de construcción, centrándose en ocho familias de productos que acumulan entre todas prácticamente dos tercios del total del capítulo de materiales dentro del presupuesto de ejecución, y se han analizado por separado su valor, volumen, estructura competitiva y el comportamiento de sus principales tipos de productos. En total los mercados medidos movieron más de 27.500 MEUR en el año 2007, y todo apunta a que en conjunto van a experimentar en 2008 un retroceso del 22% en valor constante, de acuerdo con el sentimiento de las empresas y asociaciones entrevistadas a lo largo del segundo semestre del año.

Más de la mitad de todo el volumen contabilizado es atribuible sólo a dos familias de productos: la del acero y la del hormigón, algo comprensible dada la transversalidad de estos productos, fundamentales tanto para la edificación como para la obra civil.

Mientras el hormigón baja a ritmos del -30%, el acero es capaz de moderar su descenso (-18%) gracias a que cuenta con algunos productos como la perfilería o los paneles que no están tan expuestos a la severa crisis de la vivienda. Este argumento puede aplicarse también para explicar el comportamiento de los prefabricados de hormigón (-19%) cuyo mayor mercado es la edificación no residencial.

Los mercados de los cerramientos (puertas y ventanas) y de la cerámica de revestimiento (baldosas) esperan que el consumo en rehabilitación y en edificación no residencial pueda servir de salvaguarda para contener sus pérdidas también por debajo de la cota del -20%. En cambio, no hay factores de amortiguación que impidan que los mercados de la cerámica estructural (ladrillos, bloques y tejas) experimenten descensos del -35%, los mayores de toda la muestra.

Finalmente, el estudio incluye dos familias de materiales, los tubos y el equipo eléctrico, que pertenecen al mundo de las instalaciones y que se caracterizan por ser los nichos en donde se prevé un recorte del consumo más contenido. Las cifras recogidas coinciden con el modelo teórico que postula que las instalaciones son los últimos productos a los cuales llega el impacto de la crisis, puesto que también son los últimos productos en la secuencia de ejecución de la obra. De esa manera, en 2008 se han consumido todavía un volumen importante de materiales de instalación de lampistería y electricidad correspondientes a viviendas iniciadas en 2007, cosa que explica por qué los retrocesos son del -15% en tubos y del -6% en material eléctrico, y que incita a pensar que en estos mercados el auténtico impacto de la crisis se va a manifestar en 2009.

Europa
Durante la última década el sector construcción europeo ha padecido algunos episodios de estancamiento de sus niveles de producción, pero es preciso retroceder hasta 1993 para encontrar un descenso comparable al actual. Así, se espera cerrar el ejercicio con una bajada en la producción del -2,5% en términos constantes con respecto al 2007.



El empeoramiento se hará todavía más patente en el año 2009, para el cual se ha previsto un nuevo retroceso del -4,3%. Hay unanimidad en considerar que el sector va a ser incapaz de volver a recuperar el crecimiento antes de que se corrobore por completo el nuevo retorno a la normalidad en la economía. Es por eso que incluso admitiendo que en el 2010 las economías de la zona Euroconstruct puedan ser capaces de salir de manera incipiente de su atonía actual, la construcción va a tener que atravesar otro año entero más de estancamiento antes de retornar a la senda del crecimiento, lo cual nos situaría en el 2011 en el mejor de los casos.

Tal como se apuntaba en el anterior informe Euroconstruct de verano, el grueso del impacto de la crisis va a concentrarse sobre la construcción residencial de nueva planta, y así se refleja en la estimación de cierre del 2008 (-13%) y en la previsión para el 2009 (-13%). No hay novedades por lo que se refiere al cuadro de síntomas que explican estos descensos tan cuantiosos: severas trabas a la financiación, promotores muy conservadores ante un stock que no se mueve y compradores a la espera de mayores recortes en los precios de la vivienda y en los tipos de interés.

Salir de semejante situación va a requerir bastante tiempo, e incluso contabilizando el efecto equilibrante de la rehabilitación, siguen siendo mayoría los países que contemplan signo negativo en la previsión para el 2010.

La edificación no residencial ha sido capaz de esquivar la primera oleada de la crisis (se espera cerrar el 2008 con un crecimiento del 1,6%) pero no podrá hacerlo por más tiempo (-5,4% para el 2009; -1,5% para el 2010). El nuevo escenario va a repercutir más negativamente sobre los mercados de la construcción industrial y las oficinas, algo preocupante porque dichos mercados suponen un 36% del total de la producción no residencial de la zona Euroconstruct. Por otra parte, las previsiones menos pesimistas recaen sobre los mercados con mayor participación de la inversión pública: la construcción de equipamientos de salud y de educación.

En el caso de la ingeniería civil se apuesta por que la crisis vaya a ser un episodio de corta duración, en el cual el crecimiento se va a interrumpir solamente durante el 2009 (0,4 %). Además, hay expectativas de que del 2010 en adelante vaya a ser posible retornar a un clima de crecimiento significativo (superior al 3,5%) si bien la contribución por países a esta recuperación va a ser muy desigual. En este sentido destaca el caso de Polonia, país para el cual se espera mantener tasas de crecimiento de la obra pública a ritmos de dos dígitos y que propulsarían al sector polaco a niveles de producción en el 2010 que duplicarían a los del 2007. Entre los países occidentales, se prevé que a corto plazo la ingeniería civil disfrute de un buen período en el Reino Unido y en los países escandinavos (exceptuando Finlandia).

Palabras clave:  construcciónitececonomíaeuroconstruct

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