Sostenibilidad

Los municipios podrían ahorrar hasta un 80% con alumbrado led

Los ayuntamientos españoles podrían ahorrar entre un 60% y un 80% del consumo total energético del alumbrado de sus municipios, utilizando una iluminación más eficiente basada en tecnología led, según Hella, multinacional experta en iluminación y electrónica.

Por Construarea.com - 03/03/2011

Alumbrado público sostenible

En la actualidad, España gasta en iluminación pública 450 millones de euros al año, más del doble que otros países como Alemania, según datos del sector.

En este escenario, la compañía se suma a las propuestas recientemente anunciadas para dotar a las vías y edificios de un sistema de alumbrado público eficiente y sostenible, basado en el ahorro y que contribuya a evitar el “despilfarro energético”.

En la actualidad, el gasto generado por el alumbrado público en cualquier localidad –incluido el mantenimiento– oscila entre el 40% y el 60% de la partida presupuestaria de un municipio, por lo que se trata de uno de los capítulos con mayor potencial de ahorro para las administraciones locales; máxime si tenemos en cuenta que estos son los propietarios del 95% de las instalaciones de alumbrado exterior, según datos del sector.

Ahorrar en mantenimiento
Además del ahorro energético generado por los sistemas led, hay que añadir el derivado de unos costes mínimos de mantenimiento al tener una vida útil cercana a los doce años -50.000 horas-, por encima del promedio de tres años que duran los sistemas actuales de alumbrado público. España, con un parque de 4,2 millones de luminarias, repone alrededor de 250.000 al año, siendo uno de los países de la Unión Europea con mayor gasto de iluminación.

De hecho, el ahorro no sólo radica en reducir el consumo sino en controlar y dirigirlo en función de los hábitos de la población o el nivel de iluminación durante la noche –por ejemplo, en luna llena–, pudiendo atenuar la luz y reducir a la mitad el gasto de energía nocturna, sobre todo para vías o edificios que no requieran de gran intensidad luminosa.

Garantizar la seguridad vial
Por otro lado, respecto a la iluminación en carretera, Hella señala que estos sistemas favorecen de manera efectiva la seguridad vial gracias a sus similitudes con la luz del día ya que consiguen recrear ambientes naturales y aumentar la visibilidad y el confort del conductor al volante.

Asimismo, contribuyen a reducir de manera notable la contaminación lumínica y sus consiguientes emisiones porque permiten orientar de manera certera el haz de luz, distribuyendo la iluminación en función de las necesidades de cada área específica. En la actualidad, más de la mitad del consumo de energía en la vía pública se pierde hacia el cielo, árboles o fachadas provocando contaminación lumínica.

La multinacional pone como ejemplo de eficiencia en iluminación a Alemania ya que con casi el doble de población que España emplea la mitad de kilovatios hora por habitante. Es llamativo el caso de la ciudad de Lippstadt que, con 450 luminarias de tecnología led, consigue un ahorro energético anual de 117.000 kWh y una importante reducción de emisiones de CO2.

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3 DE MARZO DE 2011. NOTA INFORMATIVA DE «CEL FOSC, ASOCIACIÓN CONTRA LA
CONTAMINACIÓN LUMÍNICA», SOBRE LAS LÁMPARAS LED DE ALTA POTENCIA PARA
ALUMBRADO EXTERIOR, CON MOTIVO DEL ANUNCIO DEL GOBIERNO CENTRAL DE UN
PLAN DE EFICIENCIA ENERGÉTICA QUE COMPORTARÍA SU USO GENERALIZADO:
Asistimos desde hace meses a la aparición en los medios de comunicación de noticias
relacionadas con las nuevas luminarias LED de alta potencia que comienzan a instalarse como
nueva solución a la iluminación de exteriores. Desde Cel Fosc (Cielo Oscuro), Asociación contra
la Contaminación Lumínica, hace tiempo que estamos trabajando en la recopilación de
información sobre este tipo de luminarias con el fin de poder fundamentar con rigor las
ventajas e inconvenientes de esta nueva tecnología. No obstante, el precipitado anuncio de la
próxima aprobación por parte del Gobierno de España de un plan de ahorro energético que
incita al cambio de las lámparas del alumbrado público existente en calles, carreteras, autovías
y autopistas por otras de esta tecnología, nos obliga a pronunciarnos públicamente con
antelación y a realizar una serie de puntualizaciones al respecto:
1.- Las luminarias basadas en diodos luminosos, más conocidos por sus siglas en inglés
(LED, Light-Emiting Diode) representan una novedad en el mercado de la iluminación de
exteriores que es preciso estudiar y valorar por su potencial de desarrollo futuro en lo que
se refiere a la eficiencia energética, a las diferentes formas de contaminación lumínica y a
su capacidad de regulación por medios electrónicos.
2.- Hemos tenido conocimiento, en numerosas ocasiones, de la agresiva campaña de
promoción que llevan a cabo agentes comerciales de firmas que comercializan este tipo de
lámparas, quienes ?bien por desconocimiento o con la intención de engañar a clientes
potenciales? no tienen inconveniente en realizar afirmaciones falsas tanto en lo que se
refiere a las supuestas bondades del producto que comercializan como acerca de las
supuestas debilidades de las lámparas existentes a las que pretenden sustituir. A este
respecto, cabe manifestar que, a igualdad de condiciones, hoy por hoy, con la
tecnología LED todavía no se ahorra energía. Como ejemplo, una lámpara de
halogenuros metálicos de temperatura de color de 3000 K tiene una eficacia luminosa de
105 lúmenes por vatio, mientras que un LED de 3000 K difícilmente supera los 65 lúmenes
por vatio. Así mismo, la información comercial relativa al rendimiento y durabilidad de
estas lámparas no está suficientemente garantizada.
3.- No se habla en absoluto del hecho, ya suficientemente constatado, que la luz blanca
que emiten los LED que se comercializan actualmente es la más nociva para el
medio nocturno y para la salud humana. Efectivamente, estos dispositivos emiten una
gran cantidad de radiación en longitudes de onda corta, próximas a los 440 nanómetros,
correspondiente al color azul. Ésta es la luz que más altera la conducta de las especies de
vida nocturna y, por tanto, la que más afecta a la biodiversidad. En las normativas sobre
alumbrado más avanzadas se exige que las luminarias tengan una mínima emisión de flujo
luminoso por debajo de los 440 nanómetros. Es claro, por consiguiente, que el uso de los
LED actuales queda desaconsejado por dichas normativas.
Así mismo, tampoco se habla en absoluto del hecho, igualmente conocido y descrito en la
literatura científica, de que la luz blanca de los LED es la que provoca de forma más
rápida la inhibición de la secreción de la hormona melatonina por parte de la
glándula pineal. Esta hormona solo se secreta en condiciones de oscuridad y, además de
controlar el ritmo circadiano, es un antioxidante de amplio espectro que protege a nuestro
organismo, entre otras enfermedades, frente a las alteraciones degenerativas y contra
ciertos tipos de cáncer. Estudios científicos recientes relacionan la exposición a la luz
artificial blanca con un mayor índice de casos de cáncer de mama en mujeres y de próstata
y colon en hombres. Por tanto, los responsables políticos y técnicos que apuestan
alegremente por la instalación de este tipo de luz deben conocer que pueden estar
comprometiendo no solo el ahorro energético y económico sino también la salud humana y
el mantenimiento del equilibro medioambiental.
4.- Finalmente, la propaganda comercial ignora que este tipo de luz es la que causa
una mayor contaminación lumínica, ya que es la que se dispersa con mayor eficacia en
la atmósfera, lo que incrementa el característico halo luminoso que se crea sobre las
ciudades, afectando a las observaciones astronómicas y perturbando la oscuridad natural
del medio nocturno a cientos de kilómetros de distancia de las mismas. Aún más, algunas
empresas afirman que, debido a la capacidad que tienen los LED de proyectar su flujo
luminoso de forma direccional, evitan la contaminación lumínica ya que no difunden luz por
encima del horizonte. Esto es una afirmación incompleta, porque se oculta que ninguna
luminaria es no contaminante por sí misma, ya que ello depende, entre otras cosas, de su
posición de instalación y de la reflexión de la luz sobre las superficies iluminadas. Los
gobernantes han de saber, por tanto, que si por un lado aprueban leyes para prevenir la
contaminación lumínica ?como es el caso de seis comunidades autónomas? no pueden,
por otro lado, promocionar el uso masivo de dispositivos contrarios a los objetivos que
persiguen dichas leyes.
Por estas razones creemos que es importante que las administraciones de las que
depende la regulación del sector de la iluminación exterior se informen
adecuadamente, por medio de agentes independientes, de la solución más
conveniente para mejorar la calidad de los alumbrados públicos y privados y, en caso
de duda, adopten el principio de precaución a la hora de decidir la adjudicación de nuevas
instalaciones. Nos causa sorpresa y cierta inquietud la sucesión de declaraciones
irresponsables a la que asistimos estos días y confiamos que la sensación de urgencia por
adoptar rápidamente medidas de ahorro energético con motivo de la presente crisis no motive
a nuestras autoridades a la toma de decisiones precipitadas sobre el alumbrado de exteriores
que, por falta de información, acabe creando un perjuicio mayor para la ciudadanía que el que
pretenden reparar.
Quede claro que «Cel Fosc, Asociación contra la Contaminación Lumínica» no está en contra de
la tecnología de los LED, sino que afirmamos la necesidad de esperar a disponer de más
investigación que corrija los defectos mencionados que, hoy por hoy, tienen estos dispositivos.
Cuando esto suceda, probablemente sí puedan convertirse en una tecnología eficiente y
consolidada. Pero, por el momento: ¿LED?... ¡Todavía no, gracias!
CEL FOSC, ASOCIACIÓN CONTRA LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA (n.º del Registro
Nacional de Asociaciones 585161) es una asociación independiente, sin ánimo de lucro y de
ámbito estatal, fundada en 2004. Representa a más de 5.000 personas y es la asociación de
referencia en España para la lucha contra la contaminación lumínica. Sus fines son:
• estudiar el fenómeno de la contaminación lumínica y sus efectos,
• promover el conocimiento y la difusión de los problemas que comporta la
contaminación lumínica,
• promover el conocimiento y la difusión de las soluciones a la contaminación
lumínica,
• realizar acciones tendentes a minimizar la contaminación lumínica, y
• velar para que se cumpla la legislación vigente que regula el alumbrado nocturno
para evitar la contaminación lumínica.
Nota de prensa – 3 de marzo de 2011

Publicado el día 7/03/11 11:19.

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