Santiago Calatrava recibe el Premio Nacional de Ingeniería Civil 2005, otorgado por Fomento

El jurado del Premio Nacional de Ingeniería Civil ha otorgado este galardón al ingeniero y arquitecto Santiago Calatrava. Este premio, que se instituyó con carácter anual en 2001, está convocado por el Ministerio de Fomento. La obra de Calatrava abarca tanto trabajos de ingeniería y arquitectura, como creaciones artísticas en pintura y escultura.

Santiago Calatrava Valls (Benimámet, Valencia, 1951), con una intensa carrera profesional muy vinculada a las infraestructuras del transporte, comenzó su trayectoria con la propuesta para el diseño y construcción de la Estación Férrea de Stadenholfen (Zürich, 1983), con la que ganó su primer concurso.

El jurado ha reconocido en el arquitecto valenciano “una singular sensibilidad para integrar los elementos estéticos, estructurales y funcionales de las infraestructuras de transporte y convertir éstas en espacios públicos que dotan a las ciudades de nuevos referentes. Con ello, Santiago Calatrava está contribuyendo decisivamente al reencuentro entre técnica y sociedad, entre las infraestructuras y los ciudadanos”.


Proyecto de la estación ferrovial de Lieja, la más grande de
Europa, de Santiago Calatrava.

Esta trayectoria ha recibido ya el reconocimiento en el ámbito social y artístico, con diferentes distinciones entre las que destaca el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1999. A estas distinciones se une ahora el Premio Nacional de Ingeniería Civil 2005 del Ministerio de Fomento como reconocimiento a una más que notable contribución a las infraestructuras del transporte en nuestro país.

Premiados en anteriores convocatorias
En pasadas ediciones, el Premio Nacional de Ingeniería Civil se ha otorgado a otros prestigiosos profesionales. En el año 2001 se otorgó a Javier Manterota por el conjunto de su obra, como profesor y proyectista, y en particular por sus realizaciones estructurales, puentes y viaductos.

Al año siguiente (2002) recayó en Pedro Suárez Bores, por su trayectoria como profesor, investigador y proyectista y por el conjunto de su aportación a la ingeniería de puertos y costas, a través de sus trabajos y estudios.
En el año 2003 fue a parar a manos de Enrique Balaguer Camphuis, ingeniero de Caminos, en reconocimiento a su brillante trayectoria profesional, especialmente vinculada al mundo de la carretera.

Así mismo, el jurado entregó el Premio de Honor a título póstumo, a José Antonio Fernández Ordóñez, en atención a los méritos de toda una vida como maestro de ingenieros y su relevancia en el sector de los prefabricados.
En la última convocatoria, correspondiente al año 2004, Magdalena Álvarez, Ministra de Fomento, hizo entrega del premio a Clemente Sáenz Ridruejo, recientemente fallecido, por dejar su impronta en buena parte del patrimonio español de las obras públicas de las últimas décadas.

Palabras clave:  arquitectura

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