El Teatro Circo abrió sus puertas el pasado mes de abril tras cuatro años de trabajo de rehabilitación, dirigidos por los arquitectos Vicente Pérez Albacete y sus hijos, María y Jaime Pérez Zulueta. Este espacio teatral, que cuenta con la iluminación de Lledó, se ha convertido, a juicio de los expertos en arquitectura y teatro, en uno de los mejores espacios escénicos de Europa.
Veinte proyectores con distribución de la intensidad luminosa asimétrica, con vidrio de seguridad transparente, han logrado mostrar la cara oculta del museo
Su objetivo es proporcionar un espacio para poner en práctica diferentes formas de crear ambientes con nuevas tecnologías